Momento destacado
Un crimen sacude Toronto en medio de la batalla contra la venta de alcohol en la ciudad
Una noche de disturbios en una zona de bares termina con un concejal muerto en el calabozo. Murdoch descubre que la víctima fue envenenada y que su postura a favor de la venta de alcohol pudo convertirlo en objetivo de sus enemigos.

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Se produce una reyerta en una zona de bares de Toronto y George, que está patrullando el barrio junto a un compañero, acaba deteniendo a todos los implicados por desorden público.
Todos pasan la noche en el calabozo como castigo y, al día siguiente, son puestos en libertad. Sin embargo, uno de ellos aparece muerto en su celda. El fallecido es Arthur, un abogado de renombre y concejal.
Murdoch se presenta en el lugar de los hechos acompañado de la doctora Julia Ogden, quien, tras examinar el cuerpo, se percata de que presenta magulladuras y cortes por todo el cuerpo, aunque ninguno parece grave. Por ello, sospecha que la muerte podría deberse a una lesión interna.
El detective interroga a los implicados en la pelea y teme que Arthur recibiese un fuerte golpe en la cabeza que le provocara la muerte horas más tarde, pero Ogden descarta esa teoría. Tras realizar la autopsia, descubre que fue envenenado. Para Murdoch, el uso de veneno apunta a una muerte premeditada y cree, al igual que el inspector Thomas, que pudieron asesinarlo por sus ideas políticas.
Rebecca James, la ayudante de Julia, les explica que un día lo escuchó hablar ante la gente y que estaba a favor de la venta de alcohol, un tema muy polémico en la ciudad porque cuenta con muchos detractores. Entre ellos se encuentra la joven protegida de Ogden, que considera que las bebidas alcohólicas se han convertido en un verdadero problema en algunas zonas de Toronto.
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