Momento destacado
Louise Arbus debe averiguar qué es real y qué ficción en este juego inmersivo
Va a ser difícil identificar qué personas están vivas y cuáles forman parte de la experiencia. ¡Está muy logrado! Por otra parte, ¿qué mejor lugar para esconder una víctima?

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Louise Arbus y sus compañeros se adentran en un escape room demasiado realista. Este tipo de actividades inmersivas consisten en que un grupo de personas tienen que resolver enigmas para llegar a un objetivo. Pero en este caso todo parece muy real.
¿Es un muerto real la persona que hay colgada de un árbol? ¿Y la novia que está en un ataúd?
La realidad y la ficción, el mundo de los muertos y el de los vivos se mezclan en este juego que la policía tendrá que averiguar si es de verdad o no.
En este caso piensan que la novia muerta es un chivo expiatorio, es decir, alguien a quien se hace pagar por culpas que pertenecen a otros.
Louise aplica sus propias técnicas, esas que explica a sus alumnos y de las que extraemos una conclusión importante.
El criminal no nace, se hace. Excepto en un caso: el del psicópata, que se debe a una formación concreta en su cerebro.
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