Momento destacado
La pista que demuestra que no fue un robo: la víctima lleva un reloj de tres mil euros
Al principio buscan a un cómplice y después a un asesino.

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Clarisse y Alice llegan a un escenario de un crimen, junto al puerto de La Reunión. Ahí se encuentra el cadáver de un hombre trajeado que llevaba una llave en un bolsillo, perdió un botón de la chaqueta, y no lleva ni móvil ni teléfono. Podría ser un robo pero Alice descubre algo que puede demostrar que se trata de un asesinato y no de un robo: lleva un reloj de unos tres mil euros.
Clarisse piensa que el ladrón quizás no conocía su valor y por eso no se lo llevó pero Alice piensa que ante la duda debería haberse llevado todo. Quieren hacer creer que es un robo que acabó mal.
En el contenedor encuentran la cartera, de la que se deshicieron al matarlo. Daniel Benard es la víctima.
Alice y Clarisse van a hablar con los marineros del puerto y uno de ellos cuenta que mientras estaba vigilando la mercancía la noche anterior un señor llegó y le dio una patada en la cara y se llevó una caja de smartphones.
El caso es que el forense encuentra restos de goma en la cara de la víctima, sin duda de una patada. ¡Como la que recibió el trabajador del puerto!

Además, Daniel Bernard olía mucho a alcohol pero la autopsia revela que no había bebido. Creían que pareciera que estaba borracho porque el alcohol estaba en su ropa pero no en él. Quizás para para ayudar a su cómplice provocó a los marineros para que volvieran al barco.
¿Sería una pelea de cómplices? Al principio buscaban al cómplice por un robo y ahora por un asesinato.
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