Momento destacado
Melissa y Gaelle dan la bienvenida a una asesina en su comisaría, sin saberlo
Están investigando un nuevo crimen, pero nunca imaginarían quién lo cometió.

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Aunque Melissa Sainte-Rose y Gaelle Crivelli choquen, por el sentido de humor de la una y el sentido de la prudencia de la otra, ambas son infalibles resolviendo crímenes. Sin embargo, quizás este les cueste un poco más.
Ya llevan un poco mal enfrentarse a asuntos internos, pero ahora además tienen que compartir comisaría con una de sus miembros, la comandante Clemence que les va a ayudar a encontrar al asesino de el que fue comisario, Simon Lebrac, un antiguo compañero de narcóticos con el que Crivelli no tenía demasiada buena relación y que se convirtió en su jefe.
Pero ahora las cosas son distintas. Mientras, ellas tienen entre manos el asesinato de Jonás, el patrón del puerto deportivo donde tuvo el barco Crevellie. Lo han asesinado a sangre fría, sin cámaras ni nada que aplique información. Así que ella decide meterse en los barcos para alguien relacionado con la víctima para coger documentación que pueda aportar pruebas.
Pero Crevellie tiene su propia opinión sobre Clemence: no se fía de ella y está empezando a observar comportamientos extraños. Melissa cree que exagera pero lo que no saben es que la asesina es la misma Clemence, que lo hizo mientras hablaba con alguien más por teléfono.
¿Por qué tendría interés en cometer el asesinato? Y ¿cuándo lo descubrirán Melissa y Gaelle?
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